El Jueves Santo comenzaba el Triduo Pascual, un día en el que Jesús durante la Última Cena instituye dos sacramentos: el orden sacerdotal y la eucaristía. Los sacerdotes de la parroquia, D. Pedro González y el P. Eke, junto al capellán del centro Zalima, D. José Antonio Larripa, concelebraban con el párroco, D. José Juan Jiménez, la eucaristía.

En una celebración con carácter especial, en que se inician tres días para conmemorar la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, se realizaba el lavatorio de pies a doce miembros de diferentes grupos (en representación de toda la parroquia) con actitud de servicio.

Es un día en el que Cristo nos dejó un mandamiento nuevo: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”. Es el día de la caridad, día del amor fraterno.

La procesión hasta el monumento y la adoración hasta las doce de la noche (con Hora Santa a las 23.00 horas), representaban el eco que nos dejó la eucaristía.