Parroquia

Celebración de la Fe

El objetivo general es que la comunidad parroquial sea una auténtica «escuela de oración», que haga posible el encuentro con Jesucristo en los Sacramentos de la Eucaristía y la Reconciliación, esforzándose también para que todo el ambiente espiritual esté marcado por la oración.

Como objetivos específicos podemos señalar:

  • Fortalecer el sentido del domingo como Día del Señor.
  • Facilitar el clima de oración en el templo parroquial.
  • Cultivar la Adoración Eucarística en adultos, jóvenes y niños.
  • La celebración de la Eucaristía "Pro Populo" lugar de encuentro de todos los grupos, movimientos y asociaciones de la parroquia.
  • Preparar adecuadamente con las familias la celebración de los sacramentos del Bautismo y del Matrimonio.
  • Fomentar la participación de los fieles en las celebraciones litúrgicas. Creación de un grupo de liturgia.
  • Potenciar la piedad popular y la devoción a los santos.
  • Promover y enseñar la oración comunitaria y personal en los grupos, Colegios y Residencias, particularmente ante el Sagrario.

Grupo de Liturgia

El equipo de animación litúrgica está formado por un grupo de cristianos que asumen y ejercitan con responsabilidad vocacional unos ministerios o funciones en las celebraciones de la comunidad cristiana.

Todos los miembros del equipo dedican parte de su tiempo a reunirse periódicamente para preparar coordinadamente las celebraciones de la comunidad cristiana y animan, como «agentes», a la asamblea reunida en nombre del Señor para que participe plenamente en la acción litúrgica.

(Directorio de pastoral litúrgica, 8 – 9)

Animamos a todos los fieles a participar de este equipo o ponerse al servicio del mismo para colaborar en las distintas celebraciones como lectores, monitores, cantores, …

Coro Parroquial

La tradición musical de la Iglesia universal constituye un tesoro de un valor inestimable, que sobresale entre las demás expresiones artísticas, principalmente porque el canto sagrado, unido a las palabras, constituye una parte necesaria o integral de la liturgia solemne.

(SC 112)

Amonesta el Apóstol a los fieles que se reúnen esperando la venida de su Señor, que canten todos juntos con salmos, himnos y cánticos inspirados» (cf. Col 3,16). «El canto es una señal de euforia del corazón» (cf. Hch 2,46). De ahí que san Agustín diga, con razón: «Cantar es propio de quien ama»; y viene de tiempos muy antiguos el famoso proverbio: «Quien bien canta, dos veces ora». (…) Téngase, por consiguiente, en gran estima el uso del canto en las celebraciones, siempre según el carácter de cada pueblo y las posibilidades de la asamblea…

(IGMR. 19)

D. Francisco Pérez Domínguez

Horario

Miércoles, a las 19:30, en la Parroquia
Domingos, a las 11:30, en la Parroquia

Actos de piedad

+

«El divino Maestro y Modelo de toda perfección, el Señor Jesús, predicó a todos y cada uno de sus discípulos, cualquiera que fuese su condición, la santidad de vida, de la que Él es iniciador y consumador: Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto (Mt 5,48). (…) Es, pues, completamente claro que todos los fieles, de cualquier estado o condición, están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad, y esta santidad suscita un nivel de vida más humano incluso en la sociedad terrena» (LG 40).

Para ayudar en esta tarea, la parroquia, ofrecerá a todos los fieles tiempos y espacios para la oración y contemplación del Misterio de Cristo. Entre estos, tres retiros espirituales en los tiempos fuertes (Adviento, Cuaresma y Pascua) que tendrán la duración de una mañana, y unos Ejercicios Espirituales.

Nuestro Obispo en la Carta Pastoral de inicio de curso 2013-2014 afirmaba que «el sacramento de la penitencia es el cauce habitual para experimentar la misericordia de Dios y es una pieza fundamental en el proceso formativo de la conciencia de neustros fieles. Para eso, es muy importante que se establezcan horarios de confesión en todas las parroquias, en los colegios, en las comunidades. Facilitemos todo lo posible el acercamiento a este sacramento».

La feligresía dispone de confesores en un horario amplio a lo largo del día y en todas las celebraciones de la Eucaristía; no obstante, en los tiempos litúrgicos fuertes hemos visto la conveniencia de celebrar comunitariamente el sacramento de la reconciliación. Por ello, realizaremos tres celebraciones: Adviento, Cuaresma y Pascua.

La presencia de Jesús en el tabernáculo ha de ser como un polo de atracción para un número cada vez mayor de almas enamoradas de Él, capaces de estar largo tiempo como escuchando su voz y sintiendo los latidos de su corazón. «¡Gustad y ved qué bueno es el Señor!»

(Sal 33 [34],9)

La adoración eucarística fuera de la Misa debe ser durante este año un objetivo especial para las comunidades religiosas y parroquiales. Postrémonos largo rato ante Jesús presente en la Eucaristía, reparando con nuestra fe y nuestro amor los descuidos, los olvidos e incluso los ultrajes que nuestro Salvador padece en tantas partes del mundo. Profundicemos nuestra contemplación personal y comunitaria en la adoración, con la ayuda de reflexiones y plegarias centradas siempre en la Palabra de Dios y en la experiencia de tantos místicos antiguos y recientes» (Mane Nobiscum Domine, 18).

Animamos a todos los fieles a participar de un tiempo de adoración ante el Santísimo:

De lunes a viernes, de 9:30 a 12:00 y de 18:50 a 19:25

¿Está enfermo alguno entre vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él y le unjan con óleo en el nombre del Señor. Y la oración de la fe salvará al enfermo, y el Señor hará que se levante, y si hubiera cometido pecados, le serán perdonados.

(St 5, 14-15)

El Vaticano II, en la Lumen Gentium, destaca la implicación de toda la Iglesia en la celebración de este sacramento. El Ritual del sacramento de la unción de enfermos señala el carácter comunitario del mismo si se tiene la posibilidad de celebrarlo (RUPE 33), el papel de los familiares del enfermo y del personal sanitario. Estas celebraciones ayudan a descubrir la plena significación del sacramento, a situar su recepción en su debido momento y a subrayar el papel que corresponde a éstos y cada uno de los miembros de la comunidad cristiana en la pastoral de la enfermedad (cf. RUPE 76).

Todos los fieles de la Parroquia pueden y deben solicitar a la Parroquia poder recibir la Sagrada Comunión. Todos los sábados los sacerdotes y ministros extraordinarios de la comunión acuden a los hogares a confesar y dar la comunión según los casos.

El tercer domingo de Pascua celebramos en la fiesta del enfermo. En este día tiene lugar la celebración comunitaria de la Unción de Enfermos. No obstante, cuando algún miembro de la Parroquia necesite recibir el sacramento, animamos encarecidamente, acudir a los sacerdotes para que vayan asistir al enfermo.