Tuvimos la suerte de contar en la jornada del DOMUND con la presencia de D. Juan José Aguirre, obispo de Bangassou, que presidió la eucaristía de las 12.00 horas.

Monseñor Aguirre se mostró cercano y dio una lección con su experiencia de vida. Nacido en Córdoba, salió de la parroquia de Cristo Rey para ir a las misiones, si bien fue bautizado hace sesenta y cinco años en la pila de La Trinidad. De esta manera, explicó que nos consideraba una prolongación, nuestros brazos se alargan hasta él para ayudar.

En una jornada como es el DOMUND, pedía a todos los fieles oraciones, más importantes que la ayuda económica (aunque sea muy necesaria también).

D. Juan José lleva en Centroáfrica desde hace cuarenta años, veintiuno de los cuales como obispo. Allí solamente pueden hacer una pastoral de consolación ya que la Iglesia está perseguida. Las ONGs se han ido yendo, pero la Iglesia permanece porque es la última que apaga la luz. Han saqueado las misiones, pero su permanencia es la llama que alumbra a los ciudadanos de la diócesis de Bangassou.

El próximo sábado 26 de octubre, el obispo Aguirre regresará de nuevo a su diócesis. Le esperan los proyectos que tiene en marcha y un pueblo que tiene la esperanza de alcanzar un mundo mejor.

La eucaristía fue concelebrada por D. Manuel, adscrito a nuestra parroquia, que ha sido misionero comboniano en Ecuador durante cuarenta años.