La jornada dominical del 16 de junio se convirtió en una fiesta dedicada al Corpus Christi en nuestra parroquia. Una procesión eucarística con sabor a otro tiempo en la que los protagonistas fueron los altares efímeros.

Era la primera vez que la procesión partía de la residencia «Santísima Trinidad» situada en la calle Lope de Hoces. El párroco daba la bendición a todos los mayores en un altar preparado para la ocasión, presidido por la imagen de San José. Acompañaba musicalmente Rafael Wals Dantas. Acto seguido el Señor, bajo palio, era trasladado hasta la plaza de la Trinidad. Allí, en un segundo altar, se volvía a dar la bendición a todos los presentes.

A las 12.00 horas se celebró la eucaristía que clausuraba el curso pastoral 2018-2019.

Un milagro eucarístico del siglo XIII fue el origen de la Fiesta del Corpus Christi. El Papa Urbano IV instituye esta fiesta en 1264.