La huella del vandalismo en el monumento que la parroquia erigiera como recuerdo a D. Antonio Gómez Aguilar, ha requerido de una nueva intervención para recuperar el mismo.

Fue la pasada semana cuando las pintadas volvieron a aparecer en el monumento. El ayuntamiento, a través de la empresa municipal “Saneamientos de Córdoba” (Sadeco), procedió días después a la limpieza del mismo, aunque solamente de manera superficial, dejando restos de pintura.

La restauradora Ana Infante de la Torre, especialista en gestión y restauración del patrimonio histórico, ha llevado a cabo una intervención tanto en el busto como en el pedestal, aplicando un tratamiento antigrafitis. La función de dicho tratamiento es crear una protección incolora para que, llegado el caso, se pueda retirar la pintura con mayor rapidez a fin de evitar que se abrase el soporte. Según explica Infante, la pintura lleva disolventes que requieren la aplicación de otros disolventes para su disolución. Esta acción, que ya se había realizado en una ocasión anterior, pretende mantener el monumento con la misma impronta que el autor lo concibió.