El Jueves Santo, conmemoración de la Última Cena, quedan instituidos los sacramentos del orden sacerdotal y la eucaristía. La misa de la Cena del Señor fue vivida con intensidad por parte de toda la comunidad parroquial.

En una celebración con carácter especial, en que se inician los días que conmemoran la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, se realizaba el lavatorio de pies a doce miembros de diferentes grupos (en representación de toda la parroquia) con actitud de servicio.

Es un día en el que Cristo nos dejó un mandamiento nuevo: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”. Es el día de la caridad, día del amor fraterno.

La procesión hasta el monumento y la posterior adoración representaban el eco que nos dejó la eucaristía.