Este fin de semana nos dejaba, a los 82 años, D. Luis Caracuel Ayerbe. El funeral de despedida tenía lugar este domingo, 12 de junio, en nuestra parroquia.

A ella dedicó gran parte de su tiempo, de forma altruista, a lo largo de numerosos años. Su participación activa la llevó a cabo de manera silenciosa, con la discreción y sosiego que proporciona un despacho; un trabajo que no se ve pero que resulta imprescindible.

Desde la década de los 70 hasta aproximadamente el año 2010 se encargó de las labores de tesorería de la parroquia de manera encomiable. Asimismo asumió el cargo de administrador de la Obra Pía Santísima Trinidad, siendo la primera persona que lo ocupaba y que ostentaría también durante mucho tiempo.

La descripción que él mismo tenía en su perfil de Twitter, recoge de manera sintética quién era: “sevillano, bautizado en el Gran Poder. Cofrade de Santa Genoveva, Tiro de Línea. De vacaciones perennes. 5 hijos y 10 nietos. Bético y feliz consorte”. En pocas palabras: católico, cofrade, futbolero y amante de su familia.

Luis era una persona jovial, alegre, preocupada por las obras sociales que se desarrollaban en La Trinidad. Con su mujer, Marisa, compartió toda su vida. Juntos desde los 12 años, consolidaron un matrimonio que ha sido ejemplo de amor y cuya huella se ve reflejada en sus hijos y nietos.

De manera especial, en esta parroquia, encomendamos su alma y rezamos por él. Descanse en paz.