Nuestra comunidad parroquial está de enhorabuena. Cuatro de sus miembros, Inmaculada Labrador, Cristóbal Sánchez, Belén Martínez y José Manuel Castilla, han entrado a formar parte de la Escuela de Cursillos de Cristiandad tras un año de formación.

En la casa de San Pablo tuvo lugar en el mes de julio el acto por el que junto a 10 personas más de la diócesis, ya forman parte de dicha Escuela.

Nada mejor que compartir el testimonio de algunos de ellos:

Belén Martínez: Hace más de 4 años realicé el cursillo de cristiandad 1030. En ese cursillo experimenté un encuentro muy fuerte con el Señor; me sentí amada tal y como soy. Experimentė en los sacramentos de la Reconciliación y de la Eucaristia, el perdón y el amor de Dios de una manera tan intensa que cambió mi vida y despertó el deseo en mí, de anunciar la felicidad que viene del encuentro con Dios. Desde entonces me he sentido muy identificada con el carisma y la finalidad del Movimiento. El año pasado iniciamos un proceso de discernimiento en la preescuela del Movimiento de Cursillos de Cristiandad en Córdoba, sobre nuestra vocación de formar parte del mismo, siendo instrumentos para llevar la Buena Nueva del Amor de Dios a cada persona, especialmente a los más alejados. Durante este proceso de preescuela fuimos profundizando en las ideas fundamentales del MCC, hasta que el pasado 7 de julio tuvimos la Jornada de Compromiso para formar parte de la Escuela del MCC.
José Manuel Castilla: Para mí la preescuela ha significado un crecimiento personal en la fe, conocer más al Señor, conocer más profundamente al Movimiento de Cursillos y un discernimiento tomando conciencia del compromiso de ser miembro del mismo. Ser parte de la Escuela es una gracia del Señor, un regalo, al sentir que es Él quien me llama de una manera personal a la misión de evangelización que todos los cristianos tenemos; también es una gracia al haberme dado el Señor una nueva comunidad donde aumentar mi fe y tratar de ganar la salvación.
Inmaculada Labrador: Doy gracias por haberme encontrado con el MCC, porque el Señor lo haya puesto en mi camino. Me siento muy realizada dentro de él. Estoy en total acuerdo con la forma de expresar, sentir y hacer las cosas que tienen. Para mí es una experiencia de agradecimiento al Señor. Espero poderle servir aunque sea con un granito de arena en este camino que me ha situado. El Señor me ha llamado para evangelizar dentro del Movimiento y eso es lo que quiero hacer. Le pido la gracia para poderlo conseguir, sé que no estoy capacitada, y que me dé fuerza para realizar lo que Él quiera de mí.